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Un Mono es una de las pocas formas de vida conocidas capaces de metabolizar el café a palabras. Al menos con tal eficiencia. Le teme al soponcio, pero más le teme a encontrar habas en su plato. Si usted se encuentra con él, no le hable, podría darle pie a hacerlo él también.
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miércoles, 8 de octubre de 2008

Runa misteriosa

La llamada había sonado, y al grito de "Fianna" la Manada se reunía, desde todos los confines del Universo Conocido e incluso desde Farfanaway, para dar una nueva batalla en el Santa Inés.
Un Mono se dirige al túmulo de León para reunirse con un Paladín y atravesar a pie las marismas. Pero cuando se acerca al tótem, pensando en el momento en que el clan le abrirá los ojos, ve algo que lo sorprende.

En la pata derecha delantera, León tiene algo.

Una marca.

Una runa compleja.

Es el antiguo símbolo de la región de la Federación.

La FPF llama.

martes, 22 de mayo de 2007

Pequeña escena

Por el pasillo, Mono sp ve salir de la puerta norte a Su Eminencia Rouge.
-¿Tenéis dinero suficiente? - pregunta la mujer de túnica roja.
-Sí, Su Eminencia - responde Mono sp, inclinándose en una cortés reverencia.
-Bien. Tomad de todas maneras esta bolsa con Luises y Pistolas. Mis sicarios y agentes os ayudarán en caso de necesidad.
-Gracias, Eminencia - responde Mono sp, inclinándose hasta que la dama salió por la puerta principal.
Ahora debía aguardar hasta poder cabalgar a la ciudad. Debía conseguir el texto. Y los papeles.
Y dar una lección, con todos los colores que pudiese.

domingo, 17 de septiembre de 2006

Desde tierras lejanas a la FPF

A una distancia impresionante de la FPF, más allá de las tierras exploradas por la Víctorprise, y ateniéndose a la frase "nadie es profeta en su tierra", los monos nos hemos establecido en un páramo frecuentado por Paladines, profetas y viajeros.
Todo esto ha logrado dar énfasis al apelativo "paisano". Somos extranjeros en tierras lejanas.

Fig. 1: "Doctor Livingstone, I presume?", dijo el periodista Henry Stanley. Es la manera en que los ingleses de entonces decían "Un, dos tres, por el doctor Livingstone y por todos sus compañeros". Sobra remarcar la distancia entre Ujiji y la capacha, en el despacho del New York Herald.

Para tranquilidad y alegría de la FPF, nos hemos encontrado que la región se encuentra poblada por seres usualmente amigables, cuenta con una agradable taberna (con enemigos de bajo STR y HP, pero sustanciosos XP), un mercado aceptable, e incluso un individuo que trató de aplastarme arrojándome una placa de metal, fallando para mi contento.

Trataré de recopilar mis notas sobre estos parajes. Tal vez la noble Federación de Paisanos Federados se beneficie de mis descubrimientos exploratorios.

Y, a mis Gentiles, mis saludos, y sólo una frase, de regalo, por ahora: "Sólo queda batirnos, pero piola".

jueves, 10 de agosto de 2006

miércoles, 19 de julio de 2006

La Tecnocracia nos detectó

"¿Aló? Mono, te llamo apurado. Me atrapó la Tecnocracia".
Mierda.
"Esto podría salir en las noticias de la noche de hoy, si se destapa. ¡La raja!".
Cocodrilo, mierda si la había hecho buena. Atrapado en una celda, sometido a torturas deplorables, apenas capaz de moverse, y se consigue un teléfono para llamar a lo Hannibbal Lecter, para decirle eso, ¡con voz de orgullo!
"Al menos, si nos atrapan a todos juntos, y nos meten a la misma celda, será como un carrete. Tráete los dados si te agarran".
Sí, claro, igualito a un carrete. Todo el grupo metido en una celda, va a faltar música, pero si llevaba una guitarra, pasaría piola.
"Te van a llamar. Ten cuidado".
La llamada se corta.
Mono piensa si esto estará dentro de la Revelación del Mono Profeta. Suena el teléfono. ¡El celular! ¿Cómo se consiguieron su celular?
La voz maquinal de la mujer dice ser del SEREMI de.... Corta.
Debe dar aviso a los demás. Ya.
"Maca. Cocodrilo cayó....". Conversan rápidamente.
Qué tranquilidad la de Macarena. Bueno, ella está entrenada. Pero un Mono es más bien del tipo reluctante. Ama su pellejo.
Timbre.
Mierda. Men-in-Black.

-¿Señor Un Mono? Somos del, ejem, SEREMI de, errrr.... de Salud, men.
-Sí, huevón - dijo el otro MIB, con un extraño acento - . Por favor, acompáñenos, por la chucha.

Tras analizar sus opciones, y luego el calibre de sus automáticas, un Mono decidió acompañarlos.
El Mercedes los condujo hasta un tétrico edificio en el centro de Santiago. Allí el guardia los hizo bajar a una celda en el sótano.
Dentro de la celda, una mujer, al parecer una especialista en torturas, lo saludó con amabilidad, y comenzó a hacer las preguntas.
Dado lo enrevesado de las respuestas de un Mono, y a su desagradable tendencia a partir contando las cosas desde el final (si él hubiese sido el que transcribió la Biblia, la cosa hubiese partido con "En un principio Dios se piteó el multiverso...."), la dama pasó a la acción.
Sacando los instrumentos más acordes para torturar Monos, dijo que sabía dónde se encontraba Macarena, y que era cosa de tiempo para que también ella cayese en aquel sitio. Que las pesquisas ya apuntaban al resto, con la excepción del pasao a Arcano de Guru. El Paladín y el Argentino del orto ya estaban fichados. Dundee ya estaba bajo su "protección".
Nada.
Y en vista de la resistencia de un Mono a la tortura sicológica, dada su falta de empatía, pasó a la tortura física.

------ o --------

Al recuperar la conciencia, un Mono se encontraba en un parque.
"Tal vez tengo bicho", pensó. Se revisó el ombligo, y respiró aliviado cuando vio que sólo era pelusa.
Miró a la distancia, para ubicarse.
"Los hipermercados Tottus, en la Lengua del Mono serían los hipermercados Pasao a sordo", pensó.
Debía avisar a sus compañeros. La Tecnocracia les pisaba los talones.
Pero primero una pasada por el Náitún, el café se hacía de rogar.

lunes, 19 de junio de 2006

Rachem

Aclaremos, por no dejar a los errores fruto de alusiones surgidas bajo los efectos de la cafeína andar por el mundo sin identificación.
Aclaro: Walt Hemingmarx NO existe, ni ha existido, que yo sepa.
Si ha existido fue en parte en mi mente algo desvariada en ese momento.
Y si existe de alguna forma, le debo el carrete del sábado y un libro, además de otras cositas.

Por lo tanto, uno de estos tipos que salen más abajo es Marx, el otro es Hemmingway, y el otro es Whitman. Ninguno es ni el viejito Cuascuero ni Coloane.

Dada la escasa calidad de la obra poética de Marx, y a que tengo ganas de rellenar un poco, aquí va una parte de "Oh, capitán, mi capitán", de Whitman:


Kustión 24
Walt Whitman, un cosmos, el hijo de Manhattan,
Turbulento, carnal, sensual, comedor, bebedor y
procreador,
Ni sentimental, ni erguido por encima de los
hombres y mujeres, ni alejado de ellos,
Ni modesto ni inmodesto.
¡Arrancad los cerrojos de las puertas!
¡Arrancad las puertas mismas de sus quicios!
Quien degrada a otro me degrada a mí,
Y todo lo que se dice o se hace vuelve al fin a mí.
A través de mi ser la inspiración divina se agita y se
agita, a través de mi ser la corriente y el índice.
Pronuncio la palabra prístina, hago el signo de la
democracia.
¡Por Dios!, yo no aceptaré sino aquello cuyo
duplicado acepten todos en las mismas
condiciones.
Brotan de mí muchas voces largo tiempo mudas,
Voces de interminables generaciones de prisioneros y
esclavos,
Voces de los enfermos y los desesperados, de los
ladrones y los enanos,
Voces de ciclos de preparación y crecimiento,
De los hilos que unen a los astros, de los úteros y de
la simiente paterna,
Y de los derechos de aquellos a quienes los otros
pisotean,
De los seres deformes, vulgares, simples, locos,
despreciados,
Niebla en el aire, escarabajos que arrastran su bola
de estiércol.
Brotan de mí voces vedadas,
Voces de los sexos y las lujurias, voces veladas cuyo
velo aparto,
Voces indecentes que yo he clarificado y he transfigurado.
Yo no me cubro la boca con la mano,
Me conservo tan puro en mis entrañas como en mi
cabeza y en mi corazón,
La cópula carnal no es para mí más vergonzosa que
la muerte.
Creo en la carne y en los apetitos,
Ver, oír, palpar, son milagros, y cada una de las
partes y extremos de mi cuerpo es un milagro.
Divino soy por dentro y por fuera, y santifico todo
cuanto toco y me toca,
El olor de mis axilas es un aroma más exquisito que
la plegaria,
Mi cabeza es más que las iglesias, las biblias y las
doctrinas.
Si yo venerase de preferencia alguna cosa, sería la
expansión de mi cuerpo, o cualquiera de sus
partes.
¡Arcilla transparente de mi cuerpo, serías tú!
¡Bordes vellosos y fundamento, seríais vosotros!
¡Rígida reja viril, serías tú!
¡Cualquier cosa que contribuya a mi desarrollo,
serías tú!
¡Tú, mi sangre rica! ¡Tú, licor lechoso, pálido
extracto de mi vida!
¡Pecho que te comprimes contra otros pechos,
serías tú!
¡Cerebro, serían tus circunvoluciones recónditas!
¡Raíz lavada del junco oloroso!, ¡becada medrosa!,
¡nido recatado de los huevos gemelos!, ¡seríais
vosotros!,
¡Heno mezclado y revuelto de la cabeza, barba,
cejas, serías tú!
¡Savia que goteas del arce, fibra del trigo noble,
seríais vosotros!
¡Sol generoso, serías tú!
¡Vapores que ilumináis y obscurecéis mi rostro,
seríais vosotros!
¡Arroyos sudorosos y rocíos, seríais vosotros!
¡Vientos que me cosquilleáis, frotando contra mí
vuestros genitales, seríais vosotros!
¡Grandes superficies musculares, ramas de encina,
holgazán lleno de amor de mi sendero tortuoso,
seríais vosotros!
¡Manos que he oprimido, labios que he besado,
mortal a quien he tocado alguna vez, seríais
vosotros!
Estoy enamorado de mí mismo, hay tantas cosas en
mí tan deliciosas,
Todos los instantes, todos los sucesos, me penetran
de alegría,
No sé decir dónde se doblan mis tobillos, ni dónde
nace mi más pequeño deseo.
Ni dónde nace la amistad que brota de mí, ni la
amistad que recibo en cambio.
Cuando subo las escaleras me paro a considerar si la
realidad no me engaña,
El dondiego de día que florece en mi ventana, me
satisface más que toda la metafísica de los libros.
¡Contemplar el amanecer!
La débil luz obscurece las sombras inmensas y
diáfanas,
El aire me sabe deliciosamente.
Retoños del mundo cambiante ascienden
silenciosamente, escarceos inocentes, fresca
exudación,
Actividad oblicua de alto abajo.
Algo que no veo lanza hacia arriba dardos
libidinosos,
Mares de brillante jugo inundan el cielo.

La tierra por el cielo invadida, la consumación
cotidiana de su unión,
El reto que ha lanzado el oriente sobre mi cabeza,
La burla mordaz: ¡Veremos si tú eres el amo!

martes, 25 de abril de 2006

Persecución ideológica

Cierto par de FPF corren por el oscuro y tenebroso bosque. Portan armas, y visten túnicas ajadas. Son cierto monje/bribón/ranger, llamado Mezgo, y un bibliotecario que se las ha estado dando últimamente de conjurador, sin demasiado éxito.
Corren casi a oscuras, y el barro suena bajo sus pies como sonaban los pasos de sus captores sobre su propia sangre, antes de que lograran escapar.
Son perseguidos, evadidos de las garras de la Inquisición FPF.
Al correr, Mezgo intenta recordar su delito. Pero, bajo la influencia de cierto brebaje secreto (o la mezcla irresponsable y desenfrenada de ellos), sus actos no le pertenecían. No logra recordar nada de aquella feroz noche en la guarida de Jabalina. No recuerda su crimen, como si de la licantropía se tratara. No sabe a quién culpar. Cuando la Inquisición FPF lo atrapó, las torturas fueron más allá de lo permitido por la convención de Ginebra. Más allá de la convención de Gin con Ginebra. Y casi más allá de lo que Mezgo podía soportar.
"Culpable" dijo la alta inquisidora de la FPF, M. J. Torquemada, también conocida como la Dama de Fierro (ôh), y Martillo de Mequetrefes.
"Culpable", dijo el jurado. Pero Mezgo no recordaba nada. Y lo condenaron.
Del bibliotecario Mono, autoproclamado Mono Superioris, nada se puede agregar. Declarado blasfemo, hereje, mequetrefe, cliente frecuente de las celdas de la Inquisición FPF, pesado, desagradable y huevón por la mismísima M. J. Torquemada, raro era que no estuviese en los calabozos de la terrible Martillo de Mequetrefes. Los cargos esta vez se asociaban a todas las formas de ego: egoísmo, egolatría, egocentrismo, egotismo, egomanía, Egon Wolff, Egon Beckman, e'gol de oro, ego a secas y las demás. Un Mono alegó inocencia de algunos de los cargos, pero se le acusó además de al-egó-n, y fue mandado al calabozo sin mayores ceremonias, a aguardar ser ajusticiado como el mequetrefe que era a los ojos de la Inquisición FPF.
Pero si Dantés, Rambo, los de la película ésa donde les hacían detonar si pasaban la línea y Han Solo escaparon, nuestros héroes no podían ser menos.
Al hacerse pasar por guardia y flan, respectivamente, lograron eludir a sus captores. Ahora debían correr. Solamente un bosque los separaba de la libertad, al menos por un tiempo. Al menos hasta que cometieran otra blasfemia aberrante. Eso era, según estadísticas alrededor de una semana.
"¡Avada kedavra!" sonaba tras ellos. "¡Ki en san!". "¡Tomakonshetsumaru!". "¡Shunkokoken!". Toda la gama de conjuros poderosos y temibles.
De pronto, como un chasquido, resonó por el bosque el terrible conjuro.


JPSCH

-¿Mezgo?

Silencio.

-¿Mezgo? ¡Mezgo!

Silencio.

-Mierda.


Así, Un Mono quedó solo en el bosque. Pensó por un instante los atroxes tormentos a los que se sometería a Mezgo. Y retomó su camino fuera del bosque.
Le faltaban pocos metros.
Pero algo debía oponerse a su plan de escape. Claro. No hay gran escape sin Final Boss.
La silueta se recortó oscura contra el cielo nocturno. Le cortaba el paso al fugitivo a la única ruta de escape: el precipicio junto al mar (sí, si sé que es lo más trillado que puede haber, pero al menos Un Mono no se hizo pasar por el sabio para ser lanzado al mar, ni se llama Kimball (y no me refiero al invisible)).
-Blasfemo. Mono blasfemo - dijo Yeyi el incomprensible, desenfundando su afilada espada.
-¿Adhieres al Scullysmo, ahora, Yeyuno?
-Al anti-monismo
-Estoy desarmado.
-____g___rf____n___!__s - respondió Yeyi, pasándole una meneketene, como las de cyberpunketa (los espacios indican lo que no se ha podido descifrar aún de lo que dijo Yeyi. Les pedimos disculpas, el alachuchense es un idioma difícil).
Se lanzaron al ataque. La lucha fue épica. Al menos todo lo épica que puede ser una pelea que dura dos golpes y ya.
Desarmado y en el suelo, Un Mono se aprestaba a ser descuajaringado atroxmente por Yeyuno.
Sólo le restaba una cosa por hacer. Con rapidez, comenzó a hablar sobre la vida, la futilidad de los esfuerzos del ser humano, el colegio y vivir a la chucha.
Aprovechando la depresión extrema y fulminantemente paralizante que, por supuesto, atacó a su contendor, saltó al mar.

Mientras caía, sonrió. Libre. Era libre. Al menos por unos pocos días. ¿Qué haría?
Tal vez algún que otro escrito blasfemo.
O un discurso herético.
O un levantamiento popular en contra de.... daba lo mismo.
Contra M. J. Torquemada, en último caso.
O una nueva Guerra de los Monos.
Sí.... eso podía ser.
Total, el lunes es feriado.

Justo antes de zambullirse en el mar, la cámara lo enfoca
Y sonríe.

¡SPLASH!

lunes, 24 de abril de 2006

Mi fanatismo

Según La Guía de Barnacity, de Fanhunter:
"El fanpirismo es una enfermedad mental, por el momento irreversible, que ataca en forma virulenta a los fans recalcitrantes (....) a los que la vida sin cómics, videojuegos y pollo frito les resulta un infierno.
El fanpiro se vuelve irascible y taciturno, se obsesiona con sus hobbies, viviendo pres de una constante ansia por consumir material de todo tipo. En las fases más avanzadas de la enfermedad, a la víctima se le ponen los dientes largos ante la sola visión de un ejemplar de cómic que no posea, y acostumbra a abalanzarse sobre él, sin poder controlarse".
Tengo la necesidad de recargar mi reserva de fanatismo. Normalmente soy capaz de aguantar más de lo esperado de acuerdo a mi grado de adicción. Mi reserva es suficiente para permanecer dos semanas, incluso más sin dosis.
Recién recargado, mi mente es rápida, firme. Mi cuerpo responde a mi señal de formas increíbles, pudiendo realizar hazañas tales como el legendario Goperation M.A.S.T.I.C.A.R. Resisto mejor la tortura y las drogas.
Pero soy un yonqui. Debo recargar mi vicio cada poco tiempo. Noto mis dones a nivel basal.
Al menos la última recarga fue poderosa, si no, tal vez estaría en este momento con la boca abierta, un hilo de baba cayendo por la comisura de mi boca, y musitando febrilmente "Garyyyyyyyy Gaigaaaaax".
Necesito una recarga. Pronto. No los ritos obscenos realizados a pleno día, ritos desvergonzados que considero de poca monta comparado con como deben ser. Debe ser el rito como se debe. Es decir, "señores, hagámoslo legal".
¿Alguien se anota?

domingo, 9 de abril de 2006

Moraleja, sin leja, pero con bastantes moras

Supe una historia que me gustaría compartir. Aquel par de personas que ya la saben, abstenerse de dar información, dado que "Las categorías de personaje han sido alteradas para proteger la identidad de los presuntos implicados".

Conocí a un noble paladín. De honor incuestionable y recta actitud, se dedicaba a esas cosas que gustan tanto a los paladines, como desfacer entuertos, cazar dragones y esas pelotudeces que tanto apasionan a los paladines.
Como las partidas de a uno suelen ser bastante fomes, y por otro par de buenas razones, compartía este fijo d'algo aventuras con una bella y valiente dama, diestra en conjuros, hechizos, abjuraciones y una que otra pericia en no armas.
Ambos habían pasado juntos por peligros inenarrables, y otros narrables por completo, pero que no vienen al caso. Ambos habían salvado el pellejo al otro en al menos una ocasión, y como suele suceder en las relaciones basadas en las experiencias emocionantes, se tenían una gran confianza.
Pero (por supuesto que hay un pero, si no qué chiste tendría el relato). PERO, un día, en pleno viaje a una ciudad algo alejada de la capital del reino, en busca de la dragona de tres cabezas, porque a los aventureros les encanta cazar este tipo de bicharracos, a la dama de marras se le ocurrió contratar a un asesino para que se piteara a su compañero de aventuras. Parece una fea actitud. De hecho, lo es. Puede parecer abrupto, tonto o mal relatado. El asunto es que prefiero dejar las motivaciones de lado, para no enredar las cosas. Además, ni siquiera las sé muy bien.
Así las cosas, iba el paladín muy alegre pensando en estrategias de batalla, porque las dragonas de tres cabezas no son de la clase de seres que se dejan filetear, descuerar y luego colgar en la sala principal con un cartelito de bronce debajo con un simple "Dragona de tres cabezas" y la fecha. Al menos no sin dar una buena pelea. Bueno, iba así por el camino, a todas luces paveando para un observador casual, y de pronto siente nuestro caballero algo así como un calambre, pero más frío y con mango. Puñalada por la espalda. Fácil de impactar, y con un multiplicador de daño que te cagas. Por supuesto que cayó con más bien poca gracia al suelo.
Pero no era tonto. Todo el mundo piensa que los paladines son imbéciles. No es así, pero ser noble y ser estúpido son cosas que a veces parecen indistinguibles, y la mayoría de las veces lo son. Así que, pese a que le picaba bastante, preguntó: "¿Quién te ha enviado, innoble villano?", muy apegado a las normas de conducta lingüísticas de los paladines. Claro que con cierto acento raro, uno muy característico de los que tienen una daga atravesada en la espalda.
Y el asesino, que no había sido mandado a guardar silencio, le contó. ¡Traición!
Al poco rato, la dama, al parecer con algo de remordimientos, se acercó a ver al caballero.
Seguía con vida, lo cual parecía imposible dado el poderoso veneno que impregnaba el arma. Se sintió mal con su conciencia por haberle hecho eso, porque una puñalada en la espalda es de la clase de cosas que te arruinan una tarde. Si además tiene de aquellos venenos que te hacen sentir un ardor similar al que sentiría un caracol atravesando el Salar de Atacama, te preguntas por qué mierda te fuiste a levantar de la cama, si estaba tan blandita y abrigada, y es tanto más agradable tener un colchón en la espalda que un puñal.
Bastante acongojada y arrepentida, se agachó junto a él, y lo tomó en sus brazos. Claro, si tienes alrededor de un palmo de acero atravesado justo donde te pica, que te levanten no es muy grato, pero al menos es un lindo gesto.
¿Y saben qué fue lo que dijo el caballero a esta dama al verla a su lado?
"Te perdono".
¡Te perdono! Nada de insultarla, n escupirla, ni maldecirla, ni nada que hubiese hecho una persona común y corriente. Con un gesto de infinita nobleza, va y la perdona, y conste que nadie le había sacado nada de la espalda todavía.
Y no sólo eso. Lo dijo, no por noblesse obligue, porque cuando tienes una puñalada en la espalda la nobleza que te enseñó tu mentor paladín suele no tener el menor efecto en tu actitud. Lo dijo de corazón. Loable, realmente loable. Sinceramente, una puñalada con veneno en la espalda está muy pocos lugares más abajo en mi lista de cosas que te arruinan una tarde que ser culeado por un alienígena sodomita. Y eso es bastante alto, aunque haya personas que lo duden. Así que me parece admirable su actitud y su noble corazón.
Sintiéndose bastante mal consigo misma, la dama le pidió perdón, y lo ayudó a ponerse de pie, para encaminarse al pueblo más cercano, donde además debía pagar a la cofradía de asesinos, porque con esas mafias no se juega, y para sanar al caballero, que estaba bastante maltrecho, considerando que el ser un paladín no te hace aguantar automáticamente cuando a un tipo se le ocurre disminuir las diferencias entre tú y una botana.
Alegremente, apoyado el uno en la otra, caminaron un rato.
-Oye, tengo una duda - dijo ella tras unos momentos - . Si ese veneno era tan potente, ¿cómo lograste sobrevivir?
-Ah, es algo muy simple - respondió el noble paladín - ¿Recuerdas esa redoma de agua sanadora de la fuente que manaba en aquel lejano reino que fue destruido hace siglos? ¿La redoma que te regaló ese rey una ocasión, y que tú me pasaste para que guardara? Me la bebí.
Noten algo: las tres últimas palabras son de una obviedad impresionante. Pero los paladines son así.
-¿TE BEBISTE MI REDOMA DE AGUA? ¿Cómo me hiciste eso? - gritó resentida la dama.
-Pero, era lógico, ¿o no?
-No, es un gesto muy feo - dijo ella soltándolo - . Sabes que esa agua es un objeto mágico muy raro y poderoso. Has traicionado mi confianza. Nos vemos en el pueblo.
-¿Pero, y la dragona de tres cabezas?
-No lo sé. Después de esto no sé si pueda confiar en ti.
Diciendo esto se fue por el camino.
Definitivamente estas cosas son capaces de arruinarte una tarde.
Nuestro paladín afirmó su fiel espada, mandoble +5/vengadora sagrada, por supuesto, y se puso a andar, porque ya era tarde, y estos caminos se llenan de bandidos al atardecer, y no fuese a ser que se ganara otra puñalada por la espalda, porque con una se tiene suficiente por partida.

Tal vez esta anécdota parezca descompensada, dando aspecto de villanos a quienes tal vez no lo son, particularmente a esa dragona de tres cabezas que, ya puestos a analizarlo, no tiene la menor culpa. Todos aquí tienen sus motivaciones, y mi relato es de una parcialidad descomunal. Lo destacable, en el caso de que se le busque algo destacable, claro, es la actitud del noble paladín. El perdón es algo tan difícil, pero perdonar de corazón raya con lo imposible. "El ojo por ojo nos dejará ciegos a todos", decía el pelado ése de los lentes, el de la sábana blanca. Pero puta que es difícil perdonar. Felicitaciones y toda mi admiración a los que lo han logrado. Y bastantes puntitos de experiencia a los que se lo merecen.

viernes, 7 de abril de 2006

Soponciantis innobilisque ritae

Dentro del tenebroso salón, de paredes enmohecidas y polvoriento suelo, un Mono se prepara para realizar uno de los terribles ritos que ha aprendido al investigar más allá de lo que la cordura permite.
Se arrodilla, entrecierra sus ojos, y comienza su letanía. Canta la canción del Fuego que sale, para animarse.
Luego, con su mente preparada, entona el cántico hereje de Aaaah-sí, no má', prohibido y perseguido por la Inquisición de la FPF.
Siguiendo las antiguas reglas, toma el cuenco adecuado, y mezcla en él dos partes de un misterioso compuesto extraído de una caña traída de lejanas tierras, y la mezcla con cuatro partes de un compuesto alcaloide, cuyo uso actual se remonta a las llanuras Abisinias. Luego, con destreza tal que hace suponer a quien lo ve que es un gesto natural en él, un Mono disuelve la mezcla con agua caliente.
Después de esto, toma una cuchara de apariencia adecuada para el rito. Se pregunta por un instante si funcionará adecuadamente. La cuchara no es la óptima, pero un Mono sabe que la adecuada se encuentra más allá del horizonte. Se arma de valor, y prosigue.
Respira aliviado al ver que el rito no se ha visto afectado por el uso de materiales poco ortodoxos. Y, con gesto solemne y extático, bebe el oscuro icor, no sin cautela.
Tras estos preparativos, se apresta a pasar a la parte del rito que parece haber sido olvidada por eones, y que en sus investigaciones, él ha logrado redescubrir.
La parte del rito que costó la cordura a gente que parecía ser de espíritu tan fuerte. Ive, Larrere, Lanzarini, Jaja, tantos.
Pero un Mono es distinto. Él está preparado. Sabe a lo que se enfrentará. Sabe que tiene ascendiente sobre aquello, por antiguos favores que le prestó en otra era. Sólo debe lograr que lo recuerde.
Alzando el brazo izquierdo de la manera adecuada, con ademán decidido, nombra a la criatura:
"Pepito".
Silencio.
"¡Pepito! ¡En virtud de los antiguos pactos, yo, Un Mono, te ordeno que te manifiestes!".
Algo resuena, se agita, y tras unos momentos de calma, la criatura se manifiesta. Pero un Mono ha sido astuto. No se puede alejar. Cual Mefistófeles, ha sido ligado.
"Pepito, ¿estás ahí?"

"Siempre lo he estado. Veo que has cambiado, humano"
"No así como tú"

"¡Oh, sí, he cambiado, querido humano! ¡Más fuerte, veloz y diestro! ¡Más grande, incluso! ¡PODEROSO!"
"Yo te veo más o menos igual"

"Que he cambiado, te digo"
"Bueno, ya. *Cof, cof* ¡Oh, cómo has cambiado!"

"Ten respeto, humano"
"Bien, corrijo. ¡Oh, cómo HA cambiado!"

"*Suspiro* Supongo que no me conjuraste para esto"
"Ah, verdad. Te conjuré para que des tus sabios consejos a la FPF. Eras famoso por tu sabiduría"

La criatura accede. Sobrepasado, completamente extenuado por la realización del rito, un Mono cae en trance.
Al abrir los ojos, vuelto en sí, observa una antigua y casi olvidada escritura. Pero conoce ese alfabeto, ¡vaya si lo conoce bien!
Lo traduce con facilidad.
Lo leído por un Mono, el mensaje de la criatura a la FPF, helo aquí, para sus ojos:



"Lave, enjuague, repita".

jueves, 23 de febrero de 2006

Confesión

Necesito confesar, a modo de liberación de un peso grande en mi frágil conciencia. Me siento un poco mal.
No estoy seguro de cómo empezar, señores del jurado.
Ordenaré mis ideas.
¿Recuerdan a Escolástico, el gato espástico con la cola doblada?
¿Recuerdan que me tenía tan apestado con sus pulgas, su séquito de niños intentando atraparlo y que pasaban por sobre mis tragos lanzándoles arena, que se metiera en el campamento y todo eso?
¿Recuerdan que practiqué el lanzamiento del tarro, para intentar atraparlo, pero las pruebas que realicé cortaban a lo menos una extremidad del sujeto de prueba, y la convención de Ginebra (léase: todas las minas que vieron mis lanzamientos de prueba) me prohibió el uso de ese tipo de trampas?
¿Recuerdan que las minas se querían llevar el gato a Santiago?
¿Recuerdan que yo había pensado tirarlo al pozo, pero que no quiero tener que andar copiando videos de calidad dudosa de un gato saliendo del interior de él, así que la idea fue desechada?
¿Recuerdan que, misteriosamente, el gato desapareció el último día que yo estuve allá?
Bien, el asunto es el siguiente. Necesito confesar, aunque si no se ha entendido hasta aquí, son realmente lerdos, señores del jurado.
FUI YO.
¡¡¡¡Sí, fui yo (aquí se siente un trueno, y un Mono se pone de pie, apuntando al infinito con la palma de su mano), porque yo lo odiaba!!!! (pausa teatral de pugna interna de sentimientos) Fui yo, señoras y señores. No porque odie a los gatos, muy al contrario. Pero era algo que se comenzó a interponer entre nosotros dos, como en "Corazón delator".
Y hay testigos. Testigos de lo que hice.
La risa maníaca que se oyó en el campamento cuando todos parecían dormir hace un largo rato fui yo.
Pero no soy culpable intencional de todo.
Reconozco que lo atrapé en la oscuridad de la noche, acompañado de dos amigos.
Reconozco que pensaba cómo sería arrojarlo al pozo.
Reconozco que fui a la calle con Escolástico de rehén. Y que busqué un basurero con tapa. Todo porque se escapaba de debajo del tarro, y eso me enojó.
Reconozco que lo dejé ahí, y lo gocé.
¡Pero yo no quería que lo echaran al camión basurero! ¡Y me levanté tempranísimo para sacarlo! ¡Y no estaba! ¡No había basura, ni gato, ni nada!
¡¡¡¡YO FUIIII!!!!

martes, 26 de julio de 2005

Saliendo de un viaje a un círculo del purgatorio: De los procastinadores

Algunas horas atrás visité, junto con Kitty la-que-sabe-demasiado, y debido a nuestro pecado procastinador, uno de los círculos del purgatório de más allá de la FPF.
Para los que no lo sepan, procastinar es dejar para después las cosas que debes hacer ahora. Se le considera pecado, pero como buen pecado, es un arte. Se le asocia a una de las Condiciones perdidas.
Subimos la escalinata, con tétricas y macilentas luces. El cuarto de dos por un metro y medio estaba tapizado con plástico lavable, precaución que nunca fue aprovechada, por lo visto, dada la mugre que teñía de café los muros. Un espejo ostentaba calcomanías de pasta de dientes Crest, y otras marcas igual de recientes. Las revistas databan de la misma época. La luz solamente podía empeorar, si cabe, el lóbrego ambiente. Al fondo se percibía una puerta roñosa, que amortiguaba el ruido de los taladros sobre los dientes.
El sitio era una consulta de dentista. Eso ya es desagradable. Pero esto era peor.
Aún peor por los otros dos condenados (¿o serían demonios menores encargados de torturarnos?). Dos viejas pechoñas, rancias, hediondas, ultraconservadoras, peladoras y retrógradas se comunicaban en su jerga junto a nosotros, gastando el poco aire que había en el lugar.
Su tema era lo mal que está la juventud de hoy en día. En realidad, solamente la vieja gorda, a quien llamaremos Ella, hablaba. La otra era la dialogante pasiva, remitiéndose a frases comunes, como "Uuuuuuuy, síiii", "malo, el mundo ¿ah?", "ya no es como era antes", "sí, pué'", y otras de igual o menos aporte al mundo intelectual.
La vieja guatona, aparte de todas esas características, era Testigo de Jehová (o sea, parece ser que sí era un demonio menor encargado de torturarnos), y tenía una hija que era una verdadera santa, que no carreteaba, no se toqueteaba con el pololo (que era un hueas, por lo visto), no fumaba, no tomaba. Era una santa. Santa huevona, las cagó.
Si las gallinas fuesen Testigos de Jehová, hablarían como esa vieja.
La tortura duraba una eternidad, tal vez varias. Era como algo sacado de una novela de José Donoso, que escribía de puros viejujos decrépitos y hediondos, URK. Todo por procastinar.
De pronto se abrió el pórtico, para dar paso a la vieja.

domingo, 3 de julio de 2005

Fotos atroxes ¿seven days?


Misterioso par de fotos descubiertas en los archivos de Mona Bibliothecae.

En la de la izquierda, un desprevenido Mono Superioris posando junto a una de las últimas Morsas Albinas en el mundo.
Parece ser que le quedaban menos de siete días.






Así fue encontrado. Qué sirva de lección para los que están en contra de la piratería. Si te dicen que lo copies, cópialo.

miércoles, 29 de junio de 2005

La Cuarta Condición

Sofía la Vidente, hermana menor de Kitty-la-que-sabe-demasiado, respondiendo preguntas en una sesión de consulta a sus Dones del Oráculo, hizo una misteriosa Revelación:

La Cuarta Condición.

Nos miramos asombrados ¿Qué clase de misterioso enuniado era éste? ¿Qué atrox significado podría tener?

Kitty-la-que-sabe-demasiado tomó aire, reprimiendo un escalofrío, y con voz algo alterada preguntó a la Vidente cuál era la Cuarta Condición. La respuesta me dejó atónito. "No hueí". Kitty no entendió en un principio. Pero ésa era la Cuarta Condición: "No hueí".

Intentamos descubrir cuáles son las otras. Me pregunto si "No procastinarás" será una de ellas....

martes, 28 de junio de 2005

Diagrama: Teoría monocentrista del universo

Fig. I: Teoría Monocentrista del universo.


Para los que no lo hayan comprendido bien, he aquí la base del pensamiento monocentrista del universo.
Aunque tiene sus detractores, soy el más firme defensor de esta teoría.

jueves, 23 de junio de 2005

La ira de Yeyi el impronunciante

Tal vez a alguien que no sepa de seres ocultos como yo, no le parecería tan increíble, ni tan gratificante. Sin embargo, yo sé que he salvado mi pellejo por ahora. Freddy el Incomprensible se ha comunicado conmigo. Decidió perdonar mis divulgaciones heréticas, según dijo, por haberlo sorprendido en mi estilo Odiseico.
Por ahora he salvado mi piel, tal vez mi alma. Pero cuántos más ¡oh! cuántos más me persiguen.

Terribles descubrimientos sobre algo tan inocente....

Analizando ciertos conceptos de mis apuntes antiguos, retomé cierto trabajo que realizaba hace algún tiempo sobre un par de cánticos en apariencia muy inocentes, y un misterioso significado oculto:

"Las Manitos" y "Fray Jacobo" tienen la misma melodía ¿Qué puede significar esto? Atrox....

Las manitos, las manitos Fray Jacobo, Fray Jacobo
¿dónde están? ¡Aquí están! ¿duerme usted? ¿duerme usted?
Ellas se saludan, ellas se saludan, Suenan las campanas, suenan las campanas,
y se van, y se van (ôh) din-don-dán, din-don-dán.

Mis análisis me indican que pueden ser un mensaje cifrado. Veamos, ordenando alternado:

Fray Jacobo, las manitos
¿dónde están? ¿duerme usted?
Suenan las campanas, ellas se saludan,
y se van, din-don-dán.

Atrox, quién mierda serán Fray Jacobo, y ese misterioso grupo Las Manitos. Qué memomios querrán decir con "suenan las campanas", ¿algún código de señal? ¿Din-don-dán será una clave, o sólo es un despiste?
Tal vez busco respuestas a algo que no debiera saber.

jueves, 16 de junio de 2005

¡¡¡¡EPPUR SI MUOVE!!!!

Invite comentarium Paisanae mea, ego defendo archetypum universi meum.
La teoría Monocéntrica del universo ha sido rechazada por María José Torquemada. El Malleus Malleficarum aún no ha sido consultado, por lo visto, pues aún no veo que acumulen carbón debajo mío. Sin embargo, la Inquisición de la FPF ya ha dejado una advertencia: Me desperté una mañana, y ví, sin poder reprimir un escalofrío, que sobre mis apuntes básicos sobre el monocentrismo, ha aparecido un mensaje muy remarcado. Parece tener un sentido de advertencia.
Debo ser más cuidadoso con mis escritos e investigaciones.
Mezgo, el monje de la abadía caníbal de allende Nacarimenapa, se ha comunicado conmigo. Concuerda en ciertos aspectos de mi teoría, principalmente en lo relativo a las esferas más distantes, como la casa de Yeyi, aunque sigue rehazando el monocentrismo per se. Debe ser cuidadoso en sus comentarios, la Inquisición de la FPF lo vigila desde muy cerca.
Tal vez arda yo en las piras de M. J. Torquemada.
Pueden perseguirme por mis ideas.
No cejaré. Porque "¡¡¡¡Sin embargo, se mueve!!!!".

martes, 14 de junio de 2005

Texto borrado.... creo que me han encontrado.... Locura y enrikecimiento

Algún misterioso poder del inframundo, malintencionado y cabrón, ha hecho desaparecer un importante texto, tal vez irrecuperable en su totalidad, sobre la Lengua del Mono.
Dicho texto, que vi desaparecer ante mis propios ojos hace algunos días, cosa que me sumió en un acceso de locura y enrikecimiento transitorios, era un tratado acerca de la lengua del Mono, llamada así, no por algún mono específico, sino porque, sinceramente, si la hablas, vo' soi un mono....
Investigaremos al respecto.... aunque nuestra cordura peligre....

martes, 7 de junio de 2005

Trascendencia en un pub....

Investigando con mi colega filosófico Pablo Montero, y gracias a su apoyo como mecenas, logré vislumbrar el máximo estado de trascendencia etílica. Aunque he logrado estar en casi todos los estados alcohólicos que no son coma etílico en mi vida, me he dado cuenta que existe un punto que tiende a la perfección espirituosa (nótese, espirituosa, no espiritual, de lo otro se encargará de investigar un Mezgo, yo me remito a lo mío). Es ese superior estado al que uno tiende cuando en verano se tira a la sombra de un árbol, a media tarde, saca una cerveza, la bebe, y la cerveza está fría.... muy fría. Ese frescor orgásmico que uno bebe, es sólo una manifestación menor del estado del que hablo, que, ya que se consigue por medio de etanol (el metanol no sirve, porque después la etilofobia es URK), he denominado Nirvanol.
Luego de este metafísico descubrimiento, nos hemos lanzado valientemente en su búsqueda. Debo decir que hemos estado bastante cerca, pero el Nirvanol es esquivo. Sin embargo, no es una utopía, puedo sentirlo. De hecho, cualquiera que se acerque a mí en este momento puede sentirlo. Aunque tal vez lo confunda con pollo al coñac, que se siente bastante similar.